Durante décadas, la suite de Adobe Creative Cloud ha sido el estándar de la industria del diseño, y sus programas como Photoshop, Illustrator e InDesign son herramientas indispensables para millones de profesionales. Sin embargo, en los últimos años, un creciente coro de quejas ha surgido de la comunidad de diseñadores. ¿Qué está detrás del descontento generalizado y por qué tantos profesionales están buscando alternativas?

  1. El modelo de suscripción: El costo de la creatividad
    La queja más frecuente y significativa es el modelo de suscripción mensual. Muchos diseñadores y creativos, especialmente los freelancers y las pequeñas agencias, sienten que este modelo es una carga financiera constante. A diferencia del antiguo sistema de compra de licencias perpetuas, el modelo de Creative Cloud exige un pago recurrente para mantener el acceso a las herramientas, lo que genera una sensación de estar «atado» a una deuda. La percepción es que el precio aumenta con el tiempo sin que las mejoras justifiquen siempre el costo.
  2. Rendimiento y estabilidad: La frustración técnica
    Aunque Adobe lanza actualizaciones con frecuencia, los usuarios a menudo reportan problemas de rendimiento y estabilidad. Las quejas sobre la lentitud de los programas, los crashes inesperados y los errores recurrentes son comunes en foros y redes sociales. Los diseñadores, que trabajan con archivos pesados y plazos ajustados, se sienten frustrados por las interrupciones que afectan su flujo de trabajo y productividad. La sensación es que la suite se ha vuelto demasiado pesada y compleja para su propio bien.
  3. Funciones no solicitadas y la inflación de herramientas
    Algunos profesionales critican a Adobe por la constante adición de funciones que no son de uso común o que no han sido solicitadas. Para muchos, los programas se han vuelto hinchados y abrumadores, con menús llenos de herramientas que rara vez utilizan. Esta «inflación de funciones» no solo complica la interfaz para los principiantes, sino que también puede ralentizar el rendimiento, contribuyendo a la sensación de que Adobe se enfoca más en el marketing de nuevas características que en la mejora de la experiencia del usuario central.
  4. El servicio al cliente y la falta de empatía
    Finalmente, las quejas sobre el servicio al cliente de Adobe son una constante. Los usuarios a menudo describen las interacciones como lentas, ineficaces y frustrantes, con respuestas genéricas que no resuelven sus problemas. Esta percepción de una empresa que no escucha a sus clientes y que carece de un soporte técnico empático solo profundiza el sentimiento de desilusión. Para muchos, este factor ha sido el detonante final para explorar opciones de software de la competencia.

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